29.11.10

Los fierros dejáselos a él, para vos está el teflón

En estos tiempos de emancipación femenina, es necesario que sepas manejar un auto, al menos para tener, en caso de emergencias, la posibilidad de llevarlo a él (o a los chicos) al hospital sin depender de taxis o medios de transporte público.


El problema surge a la hora de tener tu autito propio, entre cambiarle el aceite, inflarle las ruedas, cargarle nafta, asegurarte de que las luces anden siempre todas bien, revisarle el termostato, llenar el zorrino, y demás responsabilidades que vienen con el título de propietario (y ni hablar si te hace algún ruidito extraño), te podés llegar a volver verdaderamente loca.

Es importante que este tipo de posibles desafíos los charles con tu pareja a la hora de decidir si estás lista para tener tu propio auto. No intentes hacerte cargo de todo como si fueras una supermujer, sólo somos mujeres, no podemos con todo, y hay que saber comprender cuáles son las cosas que no corresponden a nuestro sexo; el auto es una de ellas.


Los hombres tienen una predisposición para los fierros, entonces, dejale a él las tareas que le competen, pedí ayuda con todo lo relacionado al mantenimiento del auto, y vos encargate sin más a tener todos los papeles al día y a que esté siempre aseado (un auto sucio da una imagen de dejadez, y eso es algo que una mujer jamás puede permitir, en ningún orden de la vida).


Un último consejito de amiga para que nunca pases vergüenza: no intentes estacionar paralelo al cordón, salvo que el espacio que tenés entre autos sea mayor al tamaño del tuyo multiplicado por 2,5.

2 comments:

  1. ¿No será muy complicada la cuenta que hay que sacar?

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  2. Jaja, la mujer vive sacando cuentas porque es la ecónoma del hogar. Si podemos hacer malabares para que la plata alcance hasta fin de mes, podemos multiplicar 5 metros por 2.5 :P

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